Cosas que da miedo contar … o no …

Cosas que da miedo contar … o no …

Desde hace unas semanas llevo dándole vueltas a escribir esta entrada después de leer el artículo que Biscayenne escribió hace unos dias en su blog y que luego siguieron otros en los que se abría el debate sobre la imagen que damos a través de nuestros blogs, que percepción reciben nuestros lectores a través de nuestras recetas, artículos y fotografías.

He leído varios artículos al respecto con opiniones diversas, algunas de las cuales comparto y otras no tanto, pero si quise participar del debate y aprovechar para dar a conocer esa parte que quizás de alguna manera siempre escondemos, bien por pudor, o por pensar que realmente no crees que nadie pueda estar interesado en conocer; sin embargo no quiero que la gente me lea y piense que soy una persona distinta de la que soy,  todo el día cocinando feliz en mi cocina color de rosa, que luego se limpia sola con solo dar un par de toquecitos a mi varita mágica y que vivo en Estherlandia feliz cual perdiz ajena a todo lo que me rodea.

Si aún tenéis ganas de seguir leyendo, pues ya aviso que en esta entrada no hay receta alguna adjunta, os detallo a continuación cosas que no es que me de miedo contar, si no  que hasta ahora igual no he contado porque pensaba que podían no interesar a nadie, pero creo que os puede ayudar a conocer qué es lo que hay detrás de EstherSweetHome:

Creé el blog más como una terapia, que como cualquier otra cosa, necesitaba una vía de escape a todo lo que me pasaba en un momento determinado de mi vida. Siempre me relajó cocinar, pero era la repostería lo que me encantaba, mis primeros recuerdos de enredos reposteros son de niña con mis hermanos y mi abuela haciendo rosquillas por Navidad, el cocinar siempre lo he asociado a reuniones familiales, compartir tertulias, sobremesas, eran esos momentos y sentimientos los que necesitaba volver a recuperar, la paz de esa niñez. De ahí que naciera este blog.

Al contrario que algunas opiniones que he leído, en mi caso mi blog no es solamente un blog de cocina, o de repostería, yo no me limito a contar la receta y ya está, el blog es parte de mí, es lo que yo soy, y no puedo separar una cosa de otra, cuando hago una receta, la hago pensando en alguien, o porque algo me ha inspirado a hacerla, puede sonar cursi, absurdo o ridículo, lo que prefiráis , pero es así, por esa razón, yo suelo contar algo de mí misma en cada receta, porque cada vez que hago una receta, parte de mí va con ella.

De siempre me ha gustado la fotografía, pero soy una aficionada, no retoco las fotos, no más de lo que me permite el programa de mejora automática del ordenador, entre otras cosas porque siempre voy pillada de tiempo y no tengo suficiente paciencia para conocerme todos los entresijos de las terminologías técnicas de fotografía. Si que intento hacer fotos bonitas, pero igual que hago cada vez que cojo mi camara para tomar una foto a lo que sea, una Lumix de hace unos cuantos años que me regalaron por mi cumple a la que adoro, no se manejar ni la mitad de sus aplicaciones, pero podéis preguntar a mis hijas o cualquiera de mi familia cuan pesada soy cuando estoy en fase reportera, eso sí, odio que me hagan fotos, es más, es prácticamente imposible verme en alguna, por lo que las que me seguís en FB sois unas privilegiadas si llegasteis a ver algo debajo del gorro, bufanda y el plumas cuando estuve en Glasgow hace unas semanas jejeje.

Soy una perfeccionista nata, para lo bueno y para lo malo, creo que conlleva más malo que bueno, la verdad y eso lo traslado a todos los aspectos de mi vida, por lo que nunca estoy contenta con los resultados de mis recetas al 100%, pero las que cuelgo en el blog son aquellas que han pasado el notable alto, aunque como siempre digo, me gusta que cada cual experimente con ellas y haga su propia versión.

Uso la repostería para desestresarme, como terapia, lo cual no quiere decir que no estrese a los que me rodean, pues en muchas ocasiones mi cocina después de terminar con muchos de mis enredos parece una batalla campal. Y en más de una ocasión mi familia ha ido abandonando el campo de batalla de forma discreta, sin prisa pero sin pausa con tal de no aguantarme.

Creé la página de Facebook para tener una opción de comunicación con la gente más cercana que la que el Blog permitía, como de tertulia mañanera, o sobremesa de café, aunque a veces mi jornada laboral no me permita dedicarle el tiempo que deseo.

No soy partidaria de conseguir seguidores de FB o del Blog porque sí, creo que la gente ha de seguir tus enredos porque les gusta lo que ven o  porque quieren compartir contigo los suyos. Me gusta ver que la gente visita mi blog o se agrega al FB, de hecho me hace mucha ilusión porque eso significa que han visto algo que les ha “tocado” y les ha “enganchado” lo suficiente como para hacerse seguidores tuyos y eso me llena de orgullo, porque esto es algo que he hecho yo sola. No sabía que era capaz de conseguir que alguien totalmente ajeno a mi, que no me conoce de nada, incluso de un país del otro lado del mundo, iba a comentar un post de mi blog o a felicitarme por una entrada con la que se ha sentido especialmente identificado, o a enredar con una de mis recetas. No me importa tener muchos o pocos seguidores, si que quiero que los que estan ahí sea porque quieren estar, que enreden conmigo, comenten, pregunten y en ocasiones como ya me ha ocurrido más de una vez, se traspase esa barrera y se conviertan en amigos.

En cuanto a los premios, me gusta como a todos recibirlos, me siento valorada por los compañeros, aunque lo digo siempre y realmente lo digo en serio, creo que hay mucho talento por ahí como para ser merecedora de ellos. Además siempre tengo un sentimiento encontrado, pues supone también un estrés,  me cuesta mucho seleccionar a los blogs ganadores porque no tengo prácticamente tiempo libre por lo que casi no sigo ningun blog, por lo que me estresa tener que seguir la rueda, pues requiere un tiempo que no tengo. Al mismo tiempo soy muy tímida, no me gusta alardear de los premios y en muy pocas ocasiones los publicito, por lo que quien me otorga el premio sale muy mal parado.

Me encantaría ser regular con las entradas del blog, pero como toda yo, soy la anarquía hecha persona, depende de muchos factores el que haya o no entradas: mi estado de ánimo, que mis enredos salgan bien, mis viajes, mi agenda de trabajo, mi agenda familiar…. , por lo que desde ya os digo, que intento ser más o menos activa, si no es a través del blog es a través de FB, pero esto es un hobby para mi, y quiero que siga siendo eso, no quiero que se convierta en una obsesión o en un punto adicional de estrés, pues ya tengo bastante en mi vida. Por lo que escribiré cuando pueda.

En cuanto a mis fobias reposteras, creo que por ahora no tengo ninguna, cuantos mas enredos pruebo mas me engancho, en cuanto a filias evidentemente mi amor son los cupcakes porque por ahí empecé en este mundillo… pero estoy abierta a probarlo todo, a experimentar con todo, y tengo tantísimo que aprender que me faltan añosssssss….

Un amor incondicional: Mi Familia, Mafalda y los libros

Un odio incondicional: La cebolla, la hipocresía y la intolerancia

Como secretos, he de reconocer que a veces me quedo patidifusa cuando os oigo usar algunos términos, yo aprendí a cocinar de mi abuela, luego de mi madre y luego del libro de Simone Ortega, jamás había escuchado la mitad de las terminologías que escuché cuando llegué a este mundo, aún ahora sigo siendo una auténtica novata, pero no me da ningún pudor reconocerlo, pero gracias a Dios hay muy buena gente por este mundillo que se dedica a enseñar y compartir lo que sabe sin entrar en ningún tipo de competición.

En cuanto a Pinterest, para mi ha sido el descubrimiento del milenio, creo que es un sitio de inspiracion, donde puedes participar o dejarte llevar, porque me gustan las cosas bonitas, me gusta hacerlas, verlas y soñarlas, y Pinterest me da todas esas opciones; y creo que cualquiera de ellas es perfectamente valida siempre y cuando se tenga claro el punto en el que esta cada uno.

En cuanto a mi caracter, soy sincera hasta el extremo, pasional, perfeccionista, insomne, orgullosa, muy exigente conmigo misma y con los que me rodean y me encantaria ser capaz de dejar un mundo mejor a los que vienen detras, aunque muchas veces me planteo si lo que hago por conseguirlo es todo lo que podria hacer.

Si alguien ha conseguido llegar hasta el final del articulo, como podeis ver, soy una persona como otra cualquiera que solo intento buscar mi hueco en el mundo, compaginando mis hobbies en este blog, si además por el camino consigo que alguien pase un buen rato saboreando una de mis recetas, leyendo uno de mis post, o enredando con sus propios experimentos despues de haber visto uno de los mios, pues tanto mejor, de eso se trata.

Un beso

Esther

    • Gracias Mireia, eres un solete, y si creetelo, odio la cebolla es una de las cosas que mas puedo odiar en este mundo, pero la uso continuamente, pues que sofrito que se precie no lleva una buena cebolla jajajaja ( eso si, uso hasta guantes con tal de evitar el olor😉 )

  1. Muy interesante, al igual que para ti, este mundo es una afición no un negocio, ni una forma de ganarme la vida y me desagradan las peleas y los comentarios cargados de negatividad. A lo mejor tendría que existir un mundo paralelo y positivo de repostería, saludos

    • Gracias por tus palabras Marisa, estoy totalmente de acuerdo contigo, en realidad no se si la solución es que haya un mundo paralelo alternativo o ser capaces de coexistir con el que hay, pero intentando ser más tolerantes entre nosotros; creo que cada cual puede llevar su negocio, su blog o su mundo repostero de la manera que mejor le plazca, pero eso si, sin dañar a nadie por el camino. Y si durante el trayecto aportamos nuestro granito de positividad, belleza o buen rollito, pues tanto mejor, pues ya hay bastante de todo lo demás en la vida cotidiana. Saludos Esther

  2. Hola Esther. Cuando empezamos algo, como por ejemplo un blog, no sabemos el por qué, pero siempre hay una razón que se descubrirá cuando se al momento preciso y oportuno, ni antes ni después. Mientras tanto, lo mejor que podemos hacer es mirar hacia delante y tirar, solos o con quien nos quiera acompañar. Habrá gente que nos acompañe unos segundos y otros que se queden a nuestro lado para siempre, pero nunca debemos dejar de disfrutar los pequeños instantes por esperar el “gran momento”.

    Ánimo y sigue con esas tartas que son una delicia!!

    • Veo que has llegado hasta aqui, comparto totalmente tus palabras, aunque no siempre me acuerdo de tenerlas en cuenta, creo que la felicidad se basa en aprender a disfrutar precisamente de esos pequeños momentos con o sin compañia, ya que solo asi conseguiremos llegar a ese gran momento.

      Gracias y un besote

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